Piano recital Lunchtime Concerts

Piano recital

  1. The event took place on
Alfonso Gómez, piano

BEETHOVEN publicó en 1807 la Sonata Op. 57, aunque posiblemente su composición se remonta a tres años atrás. La obra tiene una leyenda amorosa que ha sugestionado a numerosos musicólogos a pesar de no basarse en ningún hecho comprobado. Su equivalente sinfónico es la cercana Sinfonía nº 5: Cambios, interrupciones, arpegios, sobresaltos y contrastes que nos trasladan a ese combate gigantesco entre la fatalidad y la voluntad de vencer que para Ernesto de la Guardia constituye el tema de la obra. La atmósfera es vital, poderosa, las escalas vertiginosas; todo un clima que ha sabido sostener a la Appassionata en el centro de las grandes sonatas.
Según Schumann, las cuatro baladas de CHOPIN tendrían un cierto carácter narrativo siguiendo las baladas poéticas del poeta emigrado Adam Mickiewitcz, pero lo cierto es que a Chopin no le gustaba excesivamente la nueva moda de la música programática y no dejó "instrucciones" al respecto. Han de ser escuchadas, pues, con total libertad de fantasía por parte del oyente. La cuarta, Op. 52, es de 1842 y fue publicada al año siguiente dedicada a la baronesa Rotschild. Chopin explora registros muy patéticos y anhelantes, y desde el punto de vista de la escritura, de gran refinamiento armónico. La obra inaugura la última etapa estilística del autor, la de la madurez.
S. GUTIÉRREZ RODRÍGUEZ, natural de Miranda de Ebro y formado en el Conservatorio de Vitoria, donde actualmente es pianista acompañante, compuso Treno el año pasado "en sentido recuerdo a las víctimas del atentado en Madrid del 11 de marzo de 2004". Escrita para la mano izquierda del pianista, siguiendo con ello una larga e ilustre tradición, la obra fue estrenada por Alfonso Gómez en Donaueschingen en mayo de 2004.

RAVEL escribió las cinco piezas de Miroirs (Espejos) entre 1904 y 1905, en un estilo lleno de novedades que desconcertaron a sus primeros oyentes. Alborada del gracioso (título original en español) es la cuarta pieza y muestra de nuevo el entusiasmo de Ravel (vasco-francés) por nuestra cultura. Una barca sobre el océano es la tercera, y evoca una especie de barcarola marítima. La obra completa fue estrenada por Ricardo Viñes en 1908.