(I) Saturday Concerts The Spanish cello

(I)

  1. The event took place on
José Enrique Bouché, cello

La Suite cordobesa (1996), escrita expresamente para el intérprete por su coprovinciano Rafael BELTRÁN, es un conjunto de cinco breves piezas con muy vario y melódico discurso descriptivo. Tras un conciso preludio a título de entrada, el río Genil nos describe, una breve y sosegada cantilena de aguas mansas y cristalinas. Un aire lento nos introduce en la religiosidad del templo de San Rafael, patrón de Córdoba, mientras la construcción de fuertes cimientos y severa imagen nos acerca al panorama del puente romano y su entorno. Un clima inquietante de misterio exótico aparece en Gitanas, en contrapunto de las dobles cuerdas para dar paso al fragmento de conclusión (el más largo del conjunto) con alientos de cante jondo hechos salmodia, para referir la edificación del más majestuoso templo islámico del medievo.
Caminos de leche y miel (locución metafórica que en las culturas judeo sefarditas sirve para desear venturas) la escribe Fernando COLÁS en 1998 en Salamanca y la dedica, asimismo, a José Enrique Bouché. Es una partitura que, como la anterior, explora todas las posibilidades expresivas y armónicas del violoncello, evocando la arquitectura humanizada de tres ambientes religioso-culturales de raíz bíblica común que, curiosamente, se encontraron como crisol de la cultura medieval hispánica, como definió Américo Castro. Los tres movimientos sugieren los lugares de ciencia teológica de las tres civilizaciones, partiendo de dos temas sefardíes (que se perciben a lo largo de todo el desarrollo) titulados La rosa y Adiós querida. Medersa tiene una disposición basada en melismas repetitivos, con una forma aparentemente asimétrica al modo de la ordenación arquitectónica de las plantas islámicas; Sinagoga absorbe, en un complejo tramado armónico. En la Catedral, con reminiscencias de Dukas, percibimos la cantilena procesional, diversificada en un aéreo ramo de armonías capaces de inundar de melismas las altas bóvedas de su arquitectura.
G. CASSADÓ aprendió de su maestro Pablo Casals, quien durante mucho tiempo le llamó "mi delfín", el amor por Bach y por las Suites para violonchelo solo, obras que Casals rescató de los estudios violonchelísticos para convertirlas en obras de concierto. Sin proponerse un "pastiche", pero con el ejemplo de obras tan admirables, Cassadó escribió su Suite para violonchelo para demostrar que el virtuosismo del instrumento moderno podía acoger las antiguas formas. Nótese que su amor al folklore de su país natal lo demuestra sustituyendo cualquiera de las danzas antiguas que constituían la Suite barroca por una sardana. Es sin duda el antecedente de esa pieza para guitarra que Andrés Segovia le encargó y que tocó y grabó en alguna ocasión, el "Preámbulo y Sardana".

      1. Rafael Beltrán-Moner (1936)
      1. Suite cordobesa
      1. Fernando Colás (1962)
      1. Caminos de leche y miel
      1. Gaspar Cassadó (1897-1966)
      1. Suite para violonchelo solo