(III) Wednesday Series BARTÓK, MÚSICA DE CÁMARA

(III)

  1. The event took place on
Dúo de Violines de Munich . Luis Michal and Martha Carfi, violin

El tercer concierto del presente ciclo nos lleva a la preabsoluta del violín sin ninguna referencia a otros insLos maravillosos 44 Dúos para dos violines que escucharemos en dos partes, y la sensacional Sonata para violín solo constituyen otra cima de la escritura camerística de Béla Bartók.

Los 44 Dúos para dos violines Sz. 98 nacieron en 1931 con el mismo significado que tuvieron las piezas del Mikrokosmos pianístico u otras piezas también para piano que jalonan la trayectoria bartokiana. Bartók dice en el prólogo para qué los compuso: "Para que los alumnos de los primeros cursos de estudio puedan tocar obras en las que encuentren la simnatural de la música del pueblo y sus particularidamelódicas y rítmicas". Dicho así parece que nos enconante ejercicios sobre música popular facilitada pero no es la realidad ni mucho menos ya que otro de los objeties la de entreabrir la entrada en la música moderna a los jóvenes estudiantes y hacer piezas que tengan por si mismas un valor musical sin por ello dejar de ser didácticas. Como los estudios de los compositores verdaderamente grandes, son piezas que sirven para funciones didácticas tanto como para ser escuchadas por el público de concierto ajeno a esas preocupaciones e interesado en escuchar buena música.

Aunque la factura para dos violines parezca muy novedolo cierto es que en el barroco no dejamos de encontrar esy otras piezas para dos violines si bien en pocos casos trascienden hacia el concierto. Después de Bartók, un autor como Luciano Berio le dará la réplica en otro contexto con una serie igualmente magistral de dúos violinísticos.

Los dúos bartokianos se reparten en cuatro cuadernos que básicamente usan melodías y ritmos populares procedentes del folklore húngaro pero también con incursiones en los folklores rumanos, búlgaros, serbios y eslovacos e incluso un tema árabe que era algo que Bartók también estudió muy bien y que aparece de vez en cuando en su obra orquestal. La obra no sólo tuvo su destino en la enseñanza sino que sabeque, desde el principio, estuvo en las salas de concierto. Así, incluso tuvo un estreno oficial en Budapest el 20 de Enede 1932 con Imre Waldbauer y György Hannover aunque parece que no fue integral. La obra había nacido porque el profesor de violín Erich Döflein estaba redactando un métopara el instrumento en el que quería incluir algún dúo fáSe lo pidió a Bartók que envió el que hoy es el número 44 pero Döflein lo encontró difícil y le pidió otros que Bartók fue enviando pero la obra adquirió un volumen y una confipropios muy lejos del inicial interés de Döflein. Los títulos individuales de las piezas ilustran elocuentemente sobre su contenido, orientación y material pero no sobre la maravillosa manera en que Bartók presenta estas piezas sencillas con todos los recursos compositivos que poseía. En realidad, recorriendo estos dúos se obtiene una visión muy clara de cuál era el credo musical y compositivo de Bartók pero también de los mecanismos de que disponía para llea término. Verdaderas obras maestras de la miniatura que demuestran como lo sublime y lo profundo no tienen porqué estar asociados ni a la longitud ni a la pesantez.

La Sonata para violín solo Sz. 117 fue compuesta por Barun año antes de su muerte y culmina en cierta manera su gran dedicación camerística a los instrumentos de cuerda. Ya Johann Sebastian Bach había demostrado con sus sonatas y partitas la capacidad polifónica del violín, pero tras obras tan abrumadoras como su Chacona, pocos compositores no violinistas se atrevieron a intentar la gran forma para violín solo. La de Bartók surgió por un encargo del entonces joven virtuoso Yehudi Menuhin que lo pagó de su propio bolsillo intentando ayudar a un gran maestro que pasaba grandes penurias en los Estados Unidos. La obra la escribe en Asheen 1944 y el 26 de Noviembre de ese año Menuhin la da a conocer en New York. La composición es amplia y sólida y se desarrolla en cuatro movimientos. Se abre con un Tempo de Ciaccona que voluntariamente se acerca a la estructura de la de Bach de manera que se nos aparece como un tema con variaciones que milagrosamente acaba por convertirse en una forma sonata con dos temas, uno claramente polifónien acordes y otro melódico aunque muy cromático. Sigue una Fuga con una escritura ultravirtuosa en la que el sujeto es una simple tercera menor pero que se desarrolla a cuatro voces, la segunda con un intervalo de quinta, la tercera de octava y la cuarta de décima lo que desencadena un tejido polifónico verdaderamente extraordinario y de una dificulextrema para el intérprete. Tras un pasaje en glissandi de quintas, la fuga termina de nuevo con el inicial intervalo de tercera menor.

Los dos movimientos últimos contrastan vivamente con los dos primeros, pues si estos son de un complejo contrapunto, los dos últimos se nos antojan transparentes. La Medel tercer movimiento adquiere forma de Lied con un cierto aire nostálgico y un ambiente misterioso ya que hay que tocarla con sordina lo que le da cierto aire de nocturno. El Presto del final suele ser descrito como un rondó pero en realidad viene a ser una especie de movimiento perpetuo en tres partes en la que la central hace referencia al primer moaunque la materia oscila entre el aire de danza y el carácter lírico. Bartók utilizó en este movimiento cuartos de tono que justificó ante Menuhin como "efectos de color sin significado orgánico" y escribió un pasaje alternativo sin ellos que es el que usó Menuhin para el estreno y el que se publicó en la primera edición. Pero sin duda los cuartos de tono, que hoy no asustan a nadie, le dan un sabor especial al pasaje y se conservaron en la edición de las obras completas en 1981. Los intérpretes de hoy oscilan entre una y otra soluaunque se va imponiendo la idea original de Bartók. El autor era consciente de las enormes dificultades interpretade la obra y ello se refleja en su correspondencia con Menuhin sobre la obra que se encuentra en los límites del virtuosismo de su época pero que es una formidable compotanto en lo estructural como en lo expresivo y en los avances técnicos para el violín.

      1. Béla Bartók (1881-1945)
      1. 44 Dúos para dos violines, Sz. 98, primera parte
      2. Sonata para violín solo, Sz. 117
      3. 44 Dúos para dos violines, Sz. 98, segunda parte

  1. Dúo de Violines de Munich

    Luis Michal
    Violinista de padres checos nacido en Buenos Aires, inició sus estudios de violín con su padre, pedagogo diplomado en Praga, continuándolos con Ljerko Spiller y perfeccionándose en Suiza con J. Szigeti y Yehudi Menuhin. Se traslada a Europa obteniendo sucesivamente los puestos de 1 er  Concertino de la Orquesta Sinfónica de la Radio Suiza, de la Ópera de Berlín y de la Ópera de Munich, posición en la que colaboró durante más de 20 años con grandes directores como Karl Böhm, Mutti, Petre, Maazel, Markevitch, Carlos Kleiber, Kubelik, Neumann y los que fueran sus jefes directos Wolfgang Sawallisch y Zubin Mehta.

    Como músico de cámara actuó, en octetos, tríos y cuartetos junto a Cassadó, Fischer-Diskau, Gendron, Menuhin y Wolfgang Sawallisch, quien fue su partner en recitales de sonatas. Como Director titular y Solista de la Orquesta de Cámara de Baviera ha realizado ya tres giras por toda España, incluyendo el Festival Internacional de las Islas Canarias. Fue solista con orquestas como la Filarmónica Checa, Sinfónica de la Radio de Baviera, Filarmónica de Munich, Sinfónica de Basilea, Sinfónica del Estado de Baviera, Orquesta de la Ópera de Berlín y Filarmónica del Teatro Colón, bajo la dirección entre otros de Penderecki, Neumann, Sawallisch y Kubelik.

    Martha Carfi
    Violinista de origen italiano nacida en Argentina, inició sus estudios de violín con su padre, continuándolos con su tío Humberto Carfi, en el Conservatorio Santa Cecilia en Roma. Cursos de solista y música de cámara con Ljerko Spiller en el Collegium Musicum de Buenos Aires. Radicada en Europa, obtiene el Diploma de Solista en la Musik-Akademie de Basilea . Ha asistido a cursos de perfeccionamiento con Hepzibah y Yehudi Menuhin. Ha formado parte de varios conjuntos de cámara en Basilea, Berlín, Munich y Buenos Aires, actuando como solista con la Orquesta de Cámara de Baviera en giras por Alemania, Italia y España.

    Como dúo estable con Luis Michal desarrolla desde hace años una carrera internacional que incluye actuaciones como solista, entre otras, con las Sinfónicas de la RTVE (Teatro Real), Euskadi, Jerusalén, Dortmund, Hamburgo, Friburgo, Winterthur, Saarbrücken y con las orquestas de la Radio de Praga, Tonkünstler de Viena, Komische Oper Berlín, Beethovenhalle de Bonn y las Filarmónicas de Hradec Králove (Rep. Checa) y de Graz (Austria). Giras como "Dúo de Violines de Munich" por Alemania, Italia, Austria, España, Rusia, países bálticos, Israel, Latinoamérica, República Checa y estreno de muchas obras contemporáneas en la Bienal de Munich y en el ciclo de "Música viva".