(II) Wednesday Series Charles III's Madrid

(II)

  1. The event took place on
Cuarteto Soler . Isabel Serrano and Angel Sampedro De Las Heras, violin. Marcial Moreiras, viola. Itziar Atutxa, cello

______________________SEGUNDO CONCIERTO_____________________________
Sigue siendo confusa la biografía del compositor y organista catalán Joseph Teixidor i Barceló, al igual que es lamentable no se haya publicado todavía el volumen segundo de sus Discursos sobre la Historia Universal de la Música (Madrid, 1804), que hace referencia a la música española y cuyos datos, muchos de ellos de primera mano, poseen gran interés. Se han conservado también fragmentos autógrafos de un Discurso histórico sobre la música religiosa donde se elogia a los autores españoles de su época. Teixidor nació en Cerós (Lérida). Fue maestro de capilla de la catedral ilerdense y de allí pasó a Madrid, donde fue capellán, maestro de capilla y organista del Monasterio de las Descalzas Reales.

En 1774 ingresó en la Capilla Real y cuatro años más tarde le vemos como vicemaestro y vicerrector del Colegio de Niños Cantores de la calle Leganitos, sustituyendo a José de Nebra.

Años más tarde obtuvo el puesto, por oposición, de organista de la Capilla Real, en la que llegó a ser segundo organista el año 1805.
Hombre de gran cultura (mantuvo correspondencia con el ilustre Padre Martini de Bolonia) y excelente compositor de música religiosa, Teixidor nos ha dejado también una música instrumental de gran calidad, como su Sonata en Re mayor para teclado o el Cuarteto núm. 1 en Mi bemol mayor que abre el programa de hoy.

La fama de Haydn en España llegó a ser muy grande en las tres últimas décadas del siglo XVIII, y buena prueba de ello son los versos que el poeta y músico Tomás de Iriarte le había dedicado en el poema La música (1779), poema muy elogiado por Metastásio, en el que puede leerse: ...Sólo a tu numen, Haydn prodigioso, / las musas concedieron esta gracia / de ser tan nuevo siempre y tan copioso / que la curiosidad nunca se sacia / de tus obras mil veces repetidas.

El mismo rey Carlos III había obsequiado al músico austriaco con una tabaquera de oro con incrustaciones de diamante en agradecimiento a la partitura de su ópera L'Isola disabitata, y desde Cádiz había recibido un encargo muy especial que cumplió, siendo el resultado de ello la única obra escrita por el gran maestro para España, Nos referimos a Las siete últimas palabras de Nuestro Salvador en la Cruz, una serie de sonatas orquestales precedidas de una introducción y seguidas de un final presto e con tutta la forza conocido como El terremoto, que glosan cada una de las Siete Palabras.

Es sabido que la obra cuartetística de Haydn es, junto a su obra sinfónica, la más notable de su producción. En el cuarteto de cuerdas ha logrado Haydn obras maestras insuperables. Una forma equilibrada, concisa y simétrica, una escritura transparente, una serenidad tierna y luminosa, explica la frase del abate Carpiani: Un amigo mío se imaginaba, al oír un cuarteto de Haydn, que asistía a una conversación entre cuatro personas amables.

El Cuarteto en Do mayor Op. 74 nº 1 data de 1793, después del primer viaje a Inglaterra y antes del segundo. Está dedicado al conde Apponyi, ilustre mecenas y violinista que fue el introductor del maestro en la masonería. La importancia de este noble y casi sinfónico cuarteto le viene dada por el avance que supone en el plano armónico respecto a los cuartetos «tost», magníficos en su escritura contrapuntística, pero sin la tensión y el atrevimiento de los Apponyi.

Haydn pensaba, al componer esta serie Apponyi,en el público londinense de los conciertos Salomón y no en el público habitual de las veladas aristocráticas vienesas y, evidentemente, utilizó nuevos procedimientos.

Al toledano Manuel Canales cabe la gloria de haber sido el primer español que publicó una colección de cuartetos de cuerda, y además del mayor interés.
Era Manuel Braulio Canales músico de la catedral de Toledo (inexplorado bosque musical de todas las épocas), y lo era cuando estaba como maestro de capilla Juan Rosell, que ostentó tal cargo entre 1763 y 1780.

Canales estuvo al servicio de la catedral toledana entre 1774 y 1786. Saldoni asegura que entre esas fechas Canales publicó en Madrid varias obras de su composición, y es lo cierto que el año de su ingreso en la capilla toledana el editor londinense William Napier publicó, en atención a sus méritos, una colección de Cuartetos Op. 1, a las que seguirían otras en grupos de seis cuartetos cada una. El Cuarteto en Re mayor que escuchamos hoy, aparece incluido en otra colección publicada en Londres con el título inglés de Six Quarttets for two violins, tenor and bass, by Emanuel Canales, composer to the King of Spain, Op. III.

Canales observa las formas clásicas. Todos sus cuartetos tienen cuatro movimientos, a saber: un allegro moderato inicial, en el que desarrolla la forma sonata, al cual sigue un lento, a veces de muy notable belleza. Luego viene un minueto con su correspondiente trío, y finalmente un tiempo rápido, en forma similar al rondó. Lo más sorprendente en este maestro español es la búsqueda de efectos sonoros, la preocupación por la armonía, desdeñando a veces la línea melódica al modo italiano. Como en Haydn, hay también en Canales un cierto humorismo que divierte a los ejecutantes, y así lo vemos en el cuarteto que oímos hoy, Op. III nº 1, en cuya coda vemos aparecer un cucú.

Sin hacer uso del folklore, Canales se muestra enormemente hispano en esa mezcla picaresca y de suave melancolía que hace tan atrayentes sus cuartetos.

Luigi Boccherini, cuya obra sinfónica y de cámara es inmensa, realiza la mejor música instrumental de su tiempo, junto con Haydn y Mozart. Olvidado y desdeñado durante mucho tiempo como músico cortesano, situado entre el barroco tardío y el primer romanticismo, ha sido reivindicado en los últimos años por los estudiosos y lo ha sido no sólo por su aportación al desarrollo de la forma sonata, sino por méritos estrictamente musicales. Su música está dotada de gran frescura y grata invención melódica que explican el aprecio que Haydn sintió por él. Por otra parte, hay en Boccherini, en muchos casos, una superación del estilo galante, una vena melancólica precursora del sentimiento romántico. Junto a ello encontramos una evidente voluntad de incorporar elementos melódicos y rítmicos de la música popular española a obras clásicas.

El Cuarteto en Sol menor data de fines del año 1780, en plena etapa española, cuando Boccherini se encontraba al servicio del infante don Luis de Barbón, pero a la vez se relacionaba con la casa de Osuna.
Dispongámonos, pues, a oír una música que conserva toda la fragancia, y que se escuchó en Madrid, en Aranjuez, en La Granja, Boadilla del Monte, Arenas de San Pedro y San Lorenzo de El Escorial con igual deleite que hoy, hace más de doscientos años.

      1. Joseph Teixidor (1752-1814)
      1. Quarteto primero en Mi bemol mayor
      1. Franz Joseph Haydn (1732-1809)
      1. Cuarteto en Do mayor Op. 74 nº 1, Hob III:72
      1. Manuel Canales (1747-1786)
      1. Cuarteto en Re mayor, Op. 3 nº 1
      1. Luigi Boccherini (1743-1805)
      1. Cuarteto en Sol menor Op. 32 nº 5 (Op. 33 nº 5), G 205