(II) Wednesday Series 4th Series of twentieth-century Spanish music

(II)

  1. The event took place on
Grupo Koan

NOTAS AL PROGRAMA

Por Carlos Gómez Amat

En el prólogo de su Aproximación a una estética de la música contemporánea dice Luis de Pablo: «En nuestro momento y sociedad, el arte es aún patrimonio de unos pocos. Naturalmente, éste no es un fenómeno nuevo, sino acreditado por largos años -siglos- de cuidadoso "apartheid". Estos pocos, hoy, se dividen "grosso modo" en dos grupos: los que realmente comprenden, viven y sienten los problemas de la creación artística y los que ven en el consumo de la obra una garantía, un sello, una demostración de su pertenencia a una clase humana superior .»
Afortunadamente, los que aquí nos reunimos a es- cuchar música del siglo xx, pertenecemos a la primera clase de las señaladas por Luis, es decir, a «los buenos». Hoy vamos a tener la suerte de recibir un premio a nuestra indiscutible virtud, pues en este programa se realiza una especie de resumido panorama general de lo que han sido, en los últimos años y en España, las vanguardias musicales.
Gerardo Gombau, que murió en 1971, a los sesenta y cinco años, va junto a un artista como Roig-Francoli, que este año cumple los veintiséis. Luis de Pablo, miembro destacado de la que se ha llamado «generación del 51», representa a los artistas maduros que siguen en la vanguardia porque, como he dicho en otra ocasión hablando de Bernaola, nadie parece empujarles a la retaguardia. Villa Rojo y Oliver completan la escala con sus estilos, bien diferentes pero bien colocados en su tiempo. El fenómeno Gombau, del que luego hablaré, es particularmente interesante. Podremos comprobar que algunas de sus obras, entre ellas la que hoy se interpreta, podrían estar recién escritas. Roig-Francoli, el más joven, nos muestra algo que no es precisamente un retorno, sino un aprovechamiento actual de algunos elementos musicales que otros habían tirado por la ventana, con la sana intención de que esa defenestración resultase definitiva. Villa Rojo es un espécimen del compositor-intérprete; su arte de creador está tan ligado a su técnica de ejecutante, que no es fácil separar ambas cosas. Oliver es el artista firmísimamente preparado, al que esa preparación nunca sirve de jaula, sino de puerta sin cerrojos. En cuanto a Luis de Pablo, podría haberse convertido ya en un clásico del siglo xx, pero siempre será demasiado inquieto, demasiado curioso para permanecer encaramado en una hornacina.
Se tiende, pues, aquí, un arco que va desde un con- temporáneo de la generación del 27, que rompió amarras de todo nacionalismo folklórico y de todo casticismo, hasta un joven que experimenta con sus propios modos de expresión, pasando por quienes han contribuido a que la música española de len- guaje actual cuente hoy en el mundo. Nombres del siglo xx para oídos del siglo xx.

GERARDO GOMBAU

Música para ocho

Con motivo del homenaje nacional a Gerardo Gombau, celebrado en Salamanca en diciembre de 1972, recordaba yo que hay artistas «de línea continua» y artistas «de evolución constante». Los dos grupos cuentan con representantes insignes, y lo mismo puede defenderse la fidelidad a unos principios que se creen buenos y verdaderos, que la adaptación personal al cambio inevitable que produce en las artes el paso del tiempo. Gerardo Gombau, en su aspecto de gran creador, perteneció a los que consideran un 'deber, no sólo adaptarse a ése continuo fluir, sino contribuir a él. De esta forma,'la "carrera de Gombau nos presenta una de las más sorprendentes evoluciones estéticas en la historia de la música española. Gombau, en su madurez, se adelantó incluso a los que eran jóvenes, a los que empezaban. Ese es el secreto de su siempre comentada «juventud espiritual», a la que contribuía también la manera de ser del maestro en sus relaciones con la vida y con sus semejantes. Gombau, además de uno de los más ilustres compositores y profesores en la España de nuestro siglo, fue un poco como el «hermano mayor» de todos nosotros, y no sólo de los compositores, sino de los que estamos en el mundo de la música.
De las canciones populares graciosamente armonizadas, y aun de obras tan importantes como la Sonata para orquesta de cámara o las Siete claves de Aragón, hasta Texturas y estructuras o la obra que hoy vamos a escuchar, hay un verdadero giro espiritual. Música para ocho fue estrenada en el Ateneo en 1968, dentro de un homenaje al infante don José Eugenio de Baviera. En su estructura cuidadísima, en la claridad de su escritura, en la intención siempre incisiva, en la vivacidad de las líneas, se encuentra el mejor Gombau de la última época. Una época que se caracteriza por una concepción musical severa en su fondo, pero optimista en su realización.
Gerardo Gombau nació en Salamanca, en 1906 y murió en Madrid, en 1971.

MIGUEL ANGEL ROIG-FRANCOLI

Quasi variazioni

Nació Roig-Francolí en Ibiza, en el año 1953. En 1972 abandonó sus estudios de arquitectura para dedicarse plenamente a la música, y particularmente a la composición. Su primera obra, Tagomago, fue estrenada en 1975. Desde esa fecha trabaja bajo la dirección de Miguel Angel Coria, con cuyas ideas artísticas se encuentra identificado. Estudió el piano con Joaquín Parra y actualmente se perfecciona con Pedro Espinosa. Ha cursado también diferentes materias en el Conservatorio de Madrid. Desde la última fecha citada su labor creadora no se ha interrumpido, pero las obras que él considera más representativas -Espejismos, Suite apócrifa, Concierto en Do, Antípoda- van fechadas desde 1977 al año actual.
De Quasi variazioni dice el autor: «Como reacción natural a mi trabajo para grupo inmediatamente anterior a Quasi variazioni (Espejismos, obra en la que intencionadamente evité todo tipo de desarrollo o reiteración de cualquier tema o idea), se me planteaba la necesidad de componer una obra en la que el concepto de unidad presidiese la estructura global, no sólo a nivel temático, sino también de concepto, de estilo y de escritura. Todo ello se concretó al decidir incluir en la plantilla cuatro voces femeninas, medio que consideré necesario para llegar al resultado final que iba imaginándome.
»Considero personalmente la vuelta a una música eminentemente armónica como la única salida al problema que se plantea todo compositor que decide abandonar todo vestigio de técnicas seriales o sus consecuencias directas. Al aceptar la música como forma de expresión subjetiva (que se objetiviza al ser interpretada en público) , es necesario también volver a una forma de notación que fije todos los parámetros, de modo que el compositor sepa perfectamente cuál va a ser el resultado sonoro, así como perseguir la mayor economía posible de materiales y de realización, con vistas a hacerlo sensualmente inteligible.
»La armonía es el elemento central de todos los materiales utilizados en Quasi variazioni. Contribuyendo al concepto de unidad del que he hablado anteriormente, el contrapunto es armónico, así como también las atmósferas. Tienen éstas un papel importante en la idea global de la obra. Precisamente para conseguir un resultado fluido, aun incluso en las secciones armónicamente tonales, he roto sistemáticamente las acentuaciones naturales de los compases.
»El estilo y la escritura son generados por la utilización de las cuatro voces femeninas. Para contribuir a los efectos de fluidez y tímbricos que me proporcionaban las voces, toda la escritura instrumental está en función de las mismas. Idea, forma e instrumentación forman, por tanto, otra unidad. Finalmente, toda la obra está generada, temáticamente, por un motivo de tres notas (oboe, compás 2), sin que llegue a realizarse un desarrollo propiamente dicho, sino más bien un tratamiento desde distintas perspectivas tímbricas y armónicas, acercándose por tanto a la forma final a cierto concepto de variaciones.
»El texto -que utilizo más bien en forma de "pretexto" -consiste en un fragmento de "La creación del hombre", de Las metamorfosis de Ovidio.»
Compuesta en primavera de 1979, la obra está dedicada a Miguel A. Coria.
Aunque Roig-Francolí confiesa la forma en que ha utilizado el texto, y éste resulta ininteligible por la simultaneidad de palabras distintas, no viene mal reproducir las palabras de Ovidio según una traducción de Antonio Ruiz Elvira, publicada en 1964 : «Así nació el hombre, ya fuera que el artífice de la naturaleza, como principio de un mundo mejor, lo creara de divinos gérmenes, ya que la tierra flamante y recién separada del éter cimero retuviese aún gérmenes del cielo su pariente...»

JESUS VILLA ROJO

Concerto grosso III
Renueva Jesús Villa Rojo en nuestros días el caso de esos grandes intérpretes, tan fecundantes para la creación musical, que hicieron nacer obras especialmente escritas para ellos. Villa Rojo es autor de un libro fundamental: El clarinete y sus posibilidades. Desde los estudios de Villa Rojo, el clarinete ha cambiado su campo técnico y su campo expresivo. Muchos compositores han escrito ya teniendo en cuenta esos avances instrumentales.
Nació Villa Rojo en Brihuega, en 1940. Estudió en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid varios instrumentos y composición, y continuó sus estudios en la Academia de Santa Cecilia de Roma, así como en distintos cursos de Compostela y Siena. Como compositor y como intérprete ha participado en numerosos festivales. Perteneció al grupo «Nuova Consonanza», formado sólo por compositores-intérpretes; fue fundador en Italia de los conjuntos «Nuove Forme Sonore» y «The Forum Players». En Madrid ha fundado y dirige el LIM (Laboratorio de Interpretación Musical) con el que realiza una labor interesantísima, y no sólo para la música del siglo XX, sino para la de todas las épocas. Entre sus obras más importantes pueden citarse Tiempos, Formas planas, Planificaciones, Juegos gráfico-musicales, Apuntes para una realización abierta, etc. , más dos Concerti grossi que preceden al que hoy se presenta.
Las características de Villa Rojo como compositor pueden determinarse por un gran rigor y una gran libertad, perfectamente compatibles. Cada obra de Villa Rojo está pensada en su propia estructura y en su función tímbrica, con un gran conocimiento de los recursos instrumentales.
Dice Villa Rojo sobre su nuevo Concerto grosso : «El Concerto grosso III responde a lo planteado ya en los números precedentes de esta serie sobre su afinidad en determinados aspectos de elaboración musical en el periodo barroco, aunque los resultados que aquí se obtengan marcarán las separaciones históricas -con las sabidas evoluciones- existentes. Igual- mente son utilizados tres solistas y tres grupos instrumentales.
»Fue terminado en Madrid, en noviembre de 1978.»

ANGEL OLIVER PINA

Aoristo

Angel Oliver nació en Moyuela (Zaragoza), en 1937. Inició sus estudios musicales en el ambiente familiar y los continuó en el Conservatorio de Madrid, con Echevarría, Calés y Cristóbal Halffter. También realizó estudios de órgano con Jesús Guridi y de musicología con Samuel Rubio. Habiendo obtenido el premio de Roma, residió durante tres años en la Academia Española de la capital italiana. Esto le permitió perfeccionar sus estudios de composición con Boris Porena y Goffredo Petrassi.
Director de coros, organista, profesor en el conservatorio y catedrático de la Escuela Normal, es un músico de conocimientos muy fundamentados, que ha tratado de encontrar, con buena fortuna, un lenguaje personal e imaginativo.
Obras como Omicron 73 o los Psicogramas son muestra de la manera de hacer de un compositor que ha ido desde la música religiosa para coro a la composición para gran orquesta, pasando por todos los géneros posibles.
Aoristo (pretérito indefinido) es una obra encargada por José Ramón Encinar para ser estrenada por el Grupo Koan, La presentación, tuvo lugar en esta misma sala de la Fundación Juan March, el 25 de mayo de 1977. nada nos explicará mejor la obra que las propias palabras del compositor:
«Aoristo ha sufrido durante el transcurso de su creación múltiples modificaciones. Ello fue debido a diversas exigencias Que me impuse en cuanto al tratamiento del material instrumental. En lo que a su contenido se refiere, en pocas palabras diré que la forma no es demasiado precisa; de ahí su titulo : Pretérito indefinido. El material sonoro viene a veces controlado por una ordenación previa; otras es tratado libremente. Han sido usados elementos tan diversos como manchas -ya progresivas, ya estáticas-, puntos, líneas glissandi, etc., predominando el elemento lineal, a veces junto al heterofónico. »Pese a todo lo dicho anteriormente, pienso con Krenek que "el último signo de valor artístico está representado por un elemento de vitalidad que se sustrae a cualquier ulterior análisis". Ha sido éste precisamente el objetivo que me propuse al crear Aoristo.»

LUIS DE PABLO

Invitación a la memoria

Con Luis de Pablo nos encontramos ante una de las figuras más activas -y también más discutidas- de la actual música española. Luis de Pablo fue, en muchos aspectos, un adelantado, y los escándalos que se organizaban en los estrenos de sus obras, como en las de algunos colegas ilustres, sirvieron para abrir el camino a unos lenguajes que ya se han impuesto. Nació en Bilbao, en enero de 1930. Músico y universitario, en su aspecto artístico se le puede considerar autodidacto, aunque fueran para él muy provechosas las relaciones con algunos otros creadores. Fundador de «Nueva Música», de «Tiempo y Música» y por fin de «Alea» (1965), así como del primer laboratorio de música electrónica existente en España, Luis de Pablo ha trabajado incansablemente, no sólo en favor de su música, que es lo más natural, sino en pro de la producción de todos sus compañeros, españoles o no.
Profesor de Análisis de Música Contemporánea, conferenciante y docente en España, Estados Unidos y Canadá, Luis de Pablo se encuentra hoy en su plena madurez, y sus obras se escuchan en todo el mundo.
Alguna vez se ha citado ya su frase tan significativa : «Ordenemos el universo sonoro, aun sabiendo que tal orden puede ser perecedero, provisional y falible.»
Con respecto a su lógica personal, Luis de Pablo ha ordenado su universo sonoro, nunca en una vana experimentación y siempre buscando el final resultado de la verdadera obra de arte.
He dicho antes que Luis es inquieto y curioso. Su inquietud viene dada por una necesidad espiritual de dominar todo lo que pueda abarcar. Su curiosidad es universal y no se limita a la música, ni mucho menos. Es un hombre que sabe de todo, y procura saberlo todo bien.
La obra que hoy escuchamos ha sido grabada en Radio Nacional, pero no presentada al público español. Hoy se añade a nuestro conocimiento del Luis de Pablo de la última época, tan distinto al de aquellas obras de los años cincuenta -Coral, Sonata para piano, Invenciones-, pero que a su vez se manifiesta en facetas muy distintas, de la que son buena muestra las obras estrenadas en la Fundación Juan March en los últimos tiempos: Al son que tocan o Zurezko olerkia.
Luis de Pablo nos dice : «Invitación a la memoria fue compuesta entre octubre de 1976 y abril de 1977 y estrenada en el Festival de Saintes de 1978 por el Grupo Koan y José Ramón Encinar. Su plantilla está formada por violín, arpa, piano (celesta), trompeta, trombón, pequeño órgano electrónico y tres percusionistas. Está dedicada al Grupo 2e 2m, de Champigny (París) ya sus directores, Denise Foucard y Paul Méfano. La obra presenta una forma próxima a la del "concerto grosso", en donde el "concertino" estuviese compuesto por el violín, el arpa y el piano y el "ripieno" por el resto. Yola pensé como una ofrenda a la memoria de los fusilados de septiembre de 1975, pero no por ello debe imaginarse un panfleto o un manifiesto. Yola veo más próxima a un simple recordatorio que tiñe sin duda de un carácter meditativo y hasta solemne a la música. No hay en ella ni descripción ni patetismo: sólo un clima de duelo. Termino diciendo que me resisto a entrar en detalles técnicos que me parece no son del caso. Para el oyente amigo la música debiera hablar por si misma.».
La música de Luis de Pablo siempre ha tenido una especial elocuencia, porque el compositor ha sabido expresar precisamente lo que siente y lo que quiere. Su deseo de que la música hable por si misma tiene por fuerza que cumplirse.

      1. Gerardo Gombau (1906-1971)
      1. Música para ocho
      1. Miguel Ángel Roig-Francolí (1953)
      1. Quasi variazioni
      1. Jesús Villa Rojo (1940)
      1. Concerto grosso III
      1. Angel Oliver (1937-2005)
      1. Aoristo
      1. Luis de Pablo (1930)
      1. Invitación a la memoria