Soledad Puértolas in dialogue with Daniel Fernández Poetics and Narrative Soledad Puértolas

Soledad Puértolas in dialogue with Daniel Fernández

  1. The event took place on
Soledad Puértolas in dialogue with Daniel Fernández

La escritora Soledad Puértolas (Zaragoza, 1947), galardonada con el Premio Planeta por Queda la noche (1989) y miembro de número de la Real Academia Española, dialoga sobre su trayectoria literaria con el editor Daniel Fernández.

En el prólogo del volumen de Soledad Puértolas (2011) que recoge la novela El bandido doblemente armado y el volumen de relatos Una enfermedad moral, Daniel Fernández alaba la capacidad de la autora “como una narradora que transita perfectamente en la ambigüedad moral que constituye casi el nervio de nuestras vidas”. Para el editor, esta "soledad moral" de los narradores de Puértolas los convierte en "magníficos embaucadores, a veces cínicos, incluso un poco odiosos a ratos, son conscientes de su soledad. No se sabe si el infierno son los otros, pero la vida son los otros, nuestra relación con ellos, ese río que nos lleva y, pese a todo, en medio de la corriente estamos solos."

Multimedia

  1. Daniel FernándezDaniel Fernández

    Nació en Barcelona en 1961. Es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Barcelona y diplomado en Administración de Empresas por ESADE y Graduate School of Public Administration de New York University. Ha ejercido de profesor de Lengua y Literatura Española (1984-1987) en la Universidad Autónoma de Barcelona.

    En su extensa trayectoria en el mundo editorial destaca la dirección de la revista Saber (1985-1986) y L'Avenç (1987-1999). Entre 1990 y 1993 fue director General de Ediciones Grijalbo S.A., y del 1993 al 1995 fue director literario del grupo editorial Grijalbo-Mondadori. En la actualidad, es editor y administrador de la editorial EDHASA, además de presidente de la distribuidora Melisa (Mensajerías del Libro, S.A.) y de Castalia ediciones y De Vecchi ediciones.

    Foto: Jordi Canyameres

  2. Soledad PuértolasSoledad Puértolas

    Nació en Zaragoza en 1947 y en la actualidad reside en Madrid. Reconocida por la crítica y público como consumada novelista, también ha publicado relatos cortos y artículos de crítica literaria. Su obra novelística arranca, en 1979, con la publicación de su primera novela, El bandido doblemente armado, por la que recibió el premio Sésamo de Novela; a la que le siguieron Burdeos (1986) y Todos mienten (1988). En 1989 obtuvo el Premio Planeta con Queda la noche. Posteriormente llegaron Días del arenal (1992), Si al atardecer llegara el mensajero (1995), Una vida inesperada (1997) y La señora Berg (1999). Asimismo ha publicado varios volúmenes de relatos: Una enfermedad moral (1983), La corriente del golfo (1993), Gente que vino a mi boda (1998) y Adiós a las novias (2000), entre otros.

    También es autora de los ensayos El Madrid de la lucha por la vida (1971), La vida se mueve (1996) y La vida oculta, ensayo sobre la creación literaria por el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1993. Con la novela La rosa de plata (1999), un éxito espectacular de ventas, alcanzó en menos de tres meses la quinta edición.

    Desde noviembre de 2010 ocupa el sillón "g" de la Real Academia Española, convirtiéndose en la quinta mujer que ingresa en la institución. Colabora habitualmente en prensa con artículos de opinión y sobre asuntos literarios. Su obra ha sido traducida al inglés, francés, griego, portugués, holandés y al alemán.

    Foto: Leopoldo Pita

UNA SOLEDAD MORAL*

"... Me he permitido titular este prólogo igual que titulé en los primeros ochenta una reseña de El bandido doblemente armado… que escribí para aquella revista asturiana memorable: Los Cuadernos del Norte. No ha sido el autoplagio sólo por pereza y falta de imaginación; es que con los años y los libros se me ha acentuado esa visión de la autora como una narradora que transita perfectamente en la ambigüedad moral que constituye casi el nervio de nuestras vidas. Ella misma explica, en el prólogo a la segunda edición de Una enfermedad moral, que bajo esa expresión y su idea 'es posible imaginarlo todo'. Más todavía, prácticamente todos los personajes de Soledad padecen alguna dolencia moral, algún momento de duda, de traspiés. Vivir, tal vez, sea justo eso: el desarrollo de una enfermedad moral con sus fiebres y sus convalecencias, sus recaídas y, a veces, sus curaciones. Y aún más allá: los narradores de Soledad, esos magníficos embaucadores, a veces cínicos, incluso un poco odiosos a ratos, son conscientes de su soledad. No se sabe si el infierno son los otros, pero la vida son los otros, nuestra relación con ellos, ese río que nos lleva y, pese a todo, en medio de la corriente estamos solos. Nadar es un ejercicio solitario. Y el agua nos protege y nos debilita de una forma impasible, fluimos y nos batimos a la vez. Avanzamos mientras naufragamos, procurando no hundirnos del todo. Pero el gesto repetido, el automatismo, los rituales del nadador no nos impiden pensar y hasta divagar. Hay una soledad moral, un preguntarse qué nos llevó a tal extremo, a aquellos brazos, a aquella ciudad, a esa piscina. No importa si no hay respuesta. Ni la lógica ni la casuística explican demasiado bien la vida. Importa esa sensación, tan humana y tan deshumanizadora, de estar solo en compañía, de vivir la propia existencia en una soledad poblada de gentes que realmente no sabemos si son nuestra vida pero que intuimos que en parte no, de la misma forma que nuestro tiempo es más extenso y ancho que el que nos tocó vivir… Justamente de eso tratan las mejores novelas."

*Extracto del prólogo de Daniel Fernández al volumen de Soledad Puértolas (2011) que recoge la novela El bandido doblemente armado y el volumen de relatos Una enfermedad moral.