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Bach en el siglo XX

12, 19 y 26 enero 2000
Ciclos de Miércoles:

Introducción

Pocos músicos del pasado han influído tanto en la música del siglo XX como J.S. Bach, cuyo 250 aniversario conmemoramos este año. Su estela es también perceptible en la literatura, especialmente en la poesía, y en las artes del diseño pero es lógicamente en la música donde su influjo es más permanente: Todas las llamadas al orden y vueltas al pasado, todos los neoclasicismos y revivals han tenido en el gran padre barroco uno de sus principales puntos de referencia, incluyendo a dodecafónicos y serialistas.

    En apenas tres conciertos, y eligiendo instrumentos a solo que descienden de los que Bach manejó en su época, oiremos músicas suyas muy señeras y algunos de los muchos ecos que han suscitado en nuestro siglo; incluyendo, claro es, algunos ejemplos españoles.

F.J.M.


INTRODUCCION GENERAL
Antecedentes

Cuando se cumplen dos siglos y medio de la muerte el 28 de julio de 1750 de Johann Sebastian Bach, se confirman juicios sobre la valoración de su obra expuestos en el segundo centenario. Se puede afirmar que el paso del tiempo no ha hecho sino correr en paralelo con el progresivo reconocimiento de sus aportaciones y de sus logros, desde aquel primero y comentado olvido en que cayó su música. Las causas han sido diversas y la que se ha apuntado como dominante la definía Adolfo Salazar en su ensayo de 1950: "El olvido en que Bach y su arte caen inmediatamente después de morir el gran Cantor fue un suceso que ocurre en la historia de la Música siempre que sobreviene un cambio tan brusco en la estilística de un período como fue el caso entre Bach y la serie de cosas que determinaron el advenimiento del llamado período Clásico". Naturalmente lo que podría llamarse "el caso Bach" por esos motivos, se repite con la obra de Hasse o de Telemann y  de sus contemporáneos, salvo excepciones,  pero lo que marca la diferencia y lo que sin duda subraya la arrollante personalidad creadora de Bach es el largo proceso que ha sido necesario para ir profundizando al esclarecer sus aportaciones. Una diferencia que Salazar relacionaba con los sentidos sociales de "lo europeo y lo alemán" , para lo que cita una Historia de Sir John Hawkins publicada en fecha tan próxima a la desaparición de Bach como 1776, porque "Haendel es el gran compositor de su época" y "Bach es el padre de Juan Cristian, el joven compositor de sinfonías amables que aplaude el público londinense."
Aunque no es cierto que Bach desapareciera del todo a su muerte, con el reparto de su obra entre sus hijos y su viuda no sólo se perdió una buena parte sino que otra "cambió" de manos o pasó al anonimato. De tal modo que ha de concluir el Barroco y ha de superarse el Clasicismo para que sea el Romanticismo el período en el que se inicie su recuperación. Una de las fechas más celebradas en este proceso es la de1829 con la primera interpretación después de la muerte de Bach de su Pasión según San Marcos. Fue en Berlín y dirigida por Félix Mendelssohn-Bartthody. Siguen no sólo las recuperaciones de obras concretas en los conciertos, sino que algunas de sus obras  empiezan a ser conocidas, a ser sometidas a profundos análisis y a servir de puntos de partida a numerosas colecciones de "variaciones", incluidas también las que se sirven de las iniciales de su apellido como tema, de acuerdo con la notación con letras en las músicas alemana e inglesa. No es posible incluir aquí una relación de esas variaciones y sólo cabe citar el dato de que se prolongan hasta el final del siglo XIX, desde ese comienzo con Mendelssohn al término del primer cuarto del siglo, hasta las Variaciones para órgano sobre un motivo de Bach, bajo ostinato de la cantata Weinen, Klagen, de Franz Liszt. Para entonces aún quedan por "descubrir" muchas de las aportaciones de Bach, de su conocimiento de las posibilidades de los instrumentos y de sus premoniciones de contenidos expresivos que, como pasa siempre, únicamente se perciben cuando otros compositores, a través de nuevas obras, las ratifican. Por otra parte, Pablo Casals descubría a finales del XIX las Suites para violoncello solo y las incorporaba a su repertorio.
Consecuencias

El proceso sigue una trayectoria sin solución de continuidad que se interna en el siglo XX. Entre este siglo y el anterior surgen las miradas significativas a la obra de Bach de compositores como Max Reger o de compositores intérpretes como Ferruccio Busoni. Es decir, se confirma el culto que el Romanticismo había iniciado cuando el historicismo no había hecho acto de presencia. En aquellos primeros acercamientos se aplicaban los criterios del momento porque sólo había un modo de "ver", el que dictaba la contemporaneidad de cada uno. Insiste en esa diferencia de apreciación Adolfo Salazar cuando dice que Bach "no era un tipo de artista al modo romántico que hacía pequeñas canciones de sus grandes dolores, como decía Heine. Sus sentimientos personales quedaban dentro de su intimidad, asunto exclusivamente suyo."
Por todo ello, si Bussoni arrimaba la concepción del clave o del órgano barroco a la del piano romántico, no puede extrañar que los compositores plenamente del siglo XX hagan lo propio. Sucede con Arnold Schoenberg y sus Preludios de coral, con Paul Hindemith, con Igor Stravinsky y sus Variaciones canónicas, con muchos otros y, con una visión muy del siglo, con nuestro Xavier Montsalvatge y su Desintegración morfológica de la Chacona de J. S. Bach. Otros ejemplos figuran en los tres conciertos del presente Ciclo, en el que, al lado de otras tantas obras suyas, aparecen algunas de las que encontraron en un instrumento a solo -violín, violonchelo y piano-, el estímulo de su creación. El resultado se refleja en la vigencia de Bach, en la aportación que hace el siglo XX al que acaba de empezar, que ha de prolongarse en las programaciones, y en la continuada influencia de su concepción abierta de la música.

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