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Minimalismo: un método

8, 13, 20 y 27 febrero 2008
Ciclos de Miércoles:

Introducción

No es la primera vez, ni será la última, que la Fundación Juan March organiza un ciclo de conciertos en paralelo a una exposición artística o incluso a un ciclo de conferencias. No se trata de poner "música de fondo" o de "ilustrar sonoramente" algo ajeno a la música, sino de ofrecer hechos sonoros autónomos que responden de algún modo al mismo argumento que se desarrolla en la exposición, lo que posibilita una mejor y más amplia comprensión del mismo.
En este caso, junto a la exposición MAXImin. Tendencias de máxima minimización en el arte contemporáneo, se ofrece en este ciclo de conciertos un conjunto muy variado de obras musicales que responden a una de las tendencias más llamativas y de mayor éxito en la música de nuestros días: el minimalismo. Desde los lejanos años sesenta del pasado siglo, camino ya de cumplir el medio siglo, y también en los Estados Unidos de Norteamérica, junto al minimalismo pictórico comenzó a dibujarse una nueva tendencia musical, el minimalismo repetitivo, que poco a poco se extendió por todo el mundo.
Pero esta tendencia no es la única, y desde los países del Este europeo y luego en algunos nórdicos y anglosajones, comenzó un nuevo minimalismo ligado a contenidos místicos o bien directamente religiosos. Se habla de minimalismo neotonal, minimalismos neorrítmicos, minimalismo despojado, minimalismo natural o incluso hasta ecológico, esencialista, poético... De todo ello tenemos abundantes ejemplos en este ciclo, con obras de hasta 20 compositores, más de la mitad españoles. La sesión dedicada a la importantísima colección Música callada de Federico Mompou nos invita a recordar que el cuarto y último de los cuadernos que la componen (1967) se escribió con una beca de creación musical de la Fundación Juan March, y que en este mismo salón de actos la interpretó su autor a poco de ser inaugurado. Sería, pues, una de las primeras "obras maestras" musicales españolas del último medio siglo que deben su nacimiento a la política cultural de esta institución.

F.J.M.


MINIMALISMO MUSICAL

La excelente idea de la Fundación Juan March de acompala exposición dedicada al minimalismo con una serie de conciertos que recogen el equivalente sonoro de esta copone sobre el tapete la cuestión de la interrelación de los estilos en las diversas artes que hacen que inexoratengan una correspondencia. Pero también suscita otros temas, como puedan ser la manera en cómo conceptos de un arte se adaptan a las necesidades o características de otras y evolucionan ampliamente por su cuenta, o cómo una definición estricta se dilata hasta inundar todos los ámbitos, o incluso, como un concepto bien acuñado modernamente acaba revelando constantes artísticas que también se dan en épocas que no poseían el aparato teórico para describir esos fenómenos pero no tenían inconveniente en usarlos.

La palabra "minimalismo" tiene un nacimiento muy concrey fue utilizada por primera vez por el crítico y pensador Richard Wolheim que en una revista americana lo utilizó en 1965 para referirse a la pintura de Ad Reinhardt así como a tendencias que exponían objetos artísticos con muy escasa intervención del creador en su confección, como podían ser los famosos ready- made u objetos encontrados introducidos por Marcel Duchamp.

Inicialmente, pues, el minimalismo es una corriente pictóo plástica en general que utiliza elementos mínimos o básicos que pueden ir desde los colores puros a las formas geométricas poco elaboradas, etc. Incluso enseguida se reque ya un arquitecto tan influyente como Mies van der Rohe podía ser tildado de minimalista y se exhibió su famosa máxima de "menos es más" (less is more). Incluso, marchando hacia atrás, se encontraba a otro famoso arquiy teórico, el austriaco Adolf Loos, que ya antes de la Primera Guerra Mundial había escrito su famoso artículo "Ornamento y delito" arremetiendo contra el arte modery la ornamentación artística.

Los ejemplos anteriores nos demuestran que, retrocediendo en el tiempo, se pueden encontrar corrientes en todos los momentos que se adaptan a la conceptualidad moderna del minimalismo. Hasta, con un poco de exageración, se puede retrotraer el movimiento a los comienzos del arte histórico y describir en el arte rupestre el paso del realismo de Altay Lascaux al esquematismo mediterráneo de Alpera y Cogul como una decantación minimalista.

Por otro lado, la palabra e idea de minimalismo ha hecho forperiodística y mediática y hoy en día ha acabado por rea cualquier cosa. Oímos hablar con toda naturalidad de cocina minimalista o de moda minimalista e incluso se ha llegado a aplicar al deporte, de manera que podría decirque no existe ámbito humano al que el minimalismo no haya llegado. Se correría así el riesgo de diluir el concepto y de no saber ya a qué llamar en arte minimalismo. Sin embarno ha ocurrido así y seguimos sabiendo muy bien qué es el arte minimalista por más que hayamos descubierto que se bifurca en diversas tendencias y de que hayamos localizado obras históricas que encajan perfectamente en el perfil.

Describir qué continúa siendo el minimalismo en la pintura es algo que queda para la exposición que se exhibe junto a estos conciertos y para sus organizadores y exegetas. Aquí lo que vamos a tratar de ver es cómo el minimalismo se produen música y de qué forma los distintos conciertos prograse acercan a distintos aspectos del mismo.

Para que una música sea calificada de minimalista necesireunir algunas características que se han ido definiendo con cierta claridad. No es imprescindible que las tenga tosino alguna de ellas y esa diversidad hace que se pueda hablar de diferentes minimalismos musicales. Una de las características más llamativas de la música minimalista, y una de las primeras en desarrollarse en América junto a la pintura de esa tendencia, es la que basa la composición en la repetición de frases musicales muy características y por lo demás cortas, durante largos periodos de tiempo. Esto es lo que ha dado origen al minimalismo repetitivo de la escuela americana con nombres como los de Steve Reich, Terry RiPhilip Glass y otros, sin duda la tendencia más popular y conocida del minimalismo musical. Pero hay otras características como las que puedan derivarse de un movimiento lento tendente a la obtención de una especie de éxtasis soEso, unido a cierto sentido religioso de la composición ha dado origen a la corriente de minimalismo místico que ha tenido una amplia fortuna en ciertos autores provenientes de la ex Unión Soviética o su círculo de influencia (Pärt, GuGorecki, etc.) pero también expandida a autores británicos (Tavener, Maxwell Davies, MacMillan etc) y de otras latitudes.

Un aspecto controvertido es el de la recuperación de un fuerestilo tonal por parte de los compositores minimalistas. Esto ocurre ciertamente en los repetitivos, aunque suelen eludir las funciones tonales, algo que no siempre hacen los místicos, pero se pueden dar ejemplos de minimalismo pleatonal y una tendencia actual es la de considerar las drásticas esencialidades formales de un Anton Webern como un precedente plenamente minimalista. En cambio, sí me parece más pertinente como característica de cierros minimalismos el usar ciertas pulsaciones rítmicas que hasido pulverizadas por el serialismo integral.

La música minimalista, y ahora me refiero a la moderna, no a los ejemplos retrospectivos encontrados, es tan anticomo la pintura. De hecho se cree que la primera obra minimalista de Steve Reich es de 1964, un año antes de que Wolheim acuñara el concepto. De hecho, no todos los miniaceptan que se les llame así y el propio Philip Glass detesta la palabra y no quiere oírla. Tampoco Debussy queque le llamaran impresionista pero la manera en que la obra artística se clasifica no depende del autor. A él lo que le compete es hacerla.

Los cuatro conciertos que integran este ciclo nos van a concon muy diversas maneras de ver el minimalismo. Veremos básicamente ejemplos modernos de varias de sus tendencias, y también algunas obras que son anteriores a que la palabra se acuñara, pero que recogen algunos de los aspectos básicos de la tendencia, sin duda una de las más características de los finales del siglo XX y comienzos del XXI.

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