menu horizontal
Botón que abre el buscador
Botón que enlaza al Calendario
Lunes Temáticos: Réquiem (2)

Introducción

Réquiem (2)

Bajo el título de Réquiem, esta serie de conciertos en torno al buen morir ofrece por segunda vez  músicas que sugieren la eternidad de la vida más allá de la muerte. En esta ocasión, la mejor música de Tomás Luis de Victoria (1548-1611):  una selección de piezas del Officium Hebdomadae Sanctae,  para la celebración de la Semana Santa, y del Officium Defunctorum, compuesto para los servicios funerarios en memoria de la emperatriz María (hija de Carlos V).

Hace ahora justo 400 años fallecía en Madrid el abulense Tomás Luis de Victoria (1548-1611), tenido como el mejor polifonista del Renacimiento español y, junto a Francisco Guerrero y Cristóbal Morales, parte del triunvirato de compositores clásicos españoles del siglo XVI. No hay duda de que la proyección histórica de Victoria hubiera sido muy distinta sin los años que pasó en Roma, aproximadamente entre 1569 y 1577-78, tan trascendentales para el aprendizaje de su escritura vocal y para la difusión continental de su obra. Además de varias colecciones impresas en Roma, Victoria también logró publicar su música en Madrid, donde la industria de la imprenta era frágil y tenía un distribución más pobre que la italiana. En 1605 sacó a la luz en la Villa y Corte su última composición, que acabaría siendo la más emblemática de una producción que supera los dos centenares de piezas: el Officium Defunctorum.

Esta extraordinaria obra había sido compuesta para los servicios funerarios celebrados en abril de 1603 en memoria de la emperatriz María –hija de Carlos V y hermana de Felipe II– de quien Victoria había sido capellán personal desde 1586 en el madrileño convento de las Descalzas Reales. Siguiendo la convención del Oficio de Difuntos (véase p. 6), Victoria consagra la parte central a la misa de réquiem con sus secciones habituales –con la excepción del “Dies irae” ausente–, precedida por una lección de maitines y culminada por un motete funerario y un responsorio de absolución. El tono patético, fervoroso y meditativo impregna este oficio de difuntos de principio a fin. La interpretación del motete Vadam et circumibo civitatem con el que concluye el concierto permitirá una comparación con el estilo temprano de Victoria, pues esta obra, igualmente a seis voces, forma parte de su primera colección impresa, aparecida en Venecia en 1572.

Veinte años antes de la publicación del Officium, Victoria imprimió en Roma su Officium Hebdomadae Sanctae, una colección de 37 piezas para la celebración de la Semana Santa, integrada por lamentaciones, responsorios, pasiones y otros géneros sacros. Entre ellas se incluyen los Responsorios del Jueves Santo, concebidos para acompañar el llamado Oficio de Tinieblas. Celebrado con la única luz de quince cirios, uno tras otro se apagaban hasta alcanzar la oscuridad del templo que simboliza la entrada de Jesús en la sepultura y el arrojo de la Iglesia a las tinieblas, en espera de una luz redentora. Estos responsorios, todos a cuatro voces, describen distintas escenas previas a la muerte de Jesús tomadas de los evangelios.

Las dos colecciones para los Oficios de Difuntos y de Semana Santa condensan la intensidad y austeridad de la mejor música de Tomás Luis de Victoria, al tiempo que logran la suspensión del tiempo, sugiriendo la eternidad de la vida más allá de la muerte en sintonía con la idea religiosa imperante.
Fecha: 10 enero 2011
Lugar: Salón de actos de la Fundación Juan March
Hora: 19:00 horas
Intérpretes:
Entrada libre

CICLO: Músicas para el buen morir

Programa en PDF de "Músicas para el buen morir"

Programa del ciclo:

  • (I) Réquiem (1) (4 octubre)
    • Schola Antiqua. Director: Juan Carlos Asensio
    • El Oficio de Difuntos en el ritual gregoriano
  • (II) Stabat Mater dolorosa (15 noviembre)
    • Contrasto Armonico. Director: Marco Vitale
    • Obras de G. F. Haendel, F. M. Veracini y G. B. Pergolesi
  • (III) Memento mori (13 diciembre)
    • Herman Stinders, clave
    • Obras de J. G. Walther, J. J. Froberger, J. Pachelbel, A. de Cabezón, L. Couperin, D. Gaultier, S. L. Weiss y S. Scheidt
  • (IV) Réquiem (2) (10 enero)
    • Música Ficta. Raúl Mallavibarrena, director
    • Responsorios de Tinieblas, de Tomás Luis de Victoria
  • (V) Dies Irae (7 febrero)
    • Raúl Prieto, órgano
    • Obras de C. Franck, J. Reubke, M. Reger y J. S. Bach
  • (VI) Réquiem (3) (7 marzo)
    • Cuarteto Voce (Cécile Roubin, violín; Sarah Dayan, violín; Guillaume Becker, viola; y Florian Frère, violonchelo)
    • Requiem en Re menor KV 626, de W. A. Mozart (arreglo de Peter Lichtenthal)
  • (VII) Tombeau. In memóriam (4 abril)
    • Ana Guijarro, piano
    • Obras de C. Debussy, M. de Falla, J. Rodrigo, M. Castillo y M. Ravel
  • (y VIII) Lamentos (9 mayo)
    • Ensemble Laboratorio 600 (Giuseppe de Vittorio, tenor; Ilaria Fantin, archilaúd; Katerina Comte El Ghannudi, arpa; y Franco Pavan, tiorba)
    • Obras de C. Milanuzzi, G. A. Colonna, G. G. Kapsperger, L. Rossi, F. Provenzale y anónimos
Vídeos relacionados
Ver vídeo: Músicas para el buen morir.  Réquiem
Ver vídeo: Músicas para el buen morir.  Memento mori
Ver vídeo: Músicas para el buen morir. Tombeau. In memóriam
Subir

Fundación Juan March
Contactar
Castelló, 77 – 28006 MADRID
+34 91 435 42 40
https://www.march.es/