Recitales para jóvenes en la Fundación Juan March
Concierto para órgano. Guía didáctica para el profesor

Estructura y objetivos

El órgano es capaz de producir los más grandes efectos sonoros y no sin razón Mozart lo denominó “el rey de los instrumentos”. Fue inventado en Alejandría en el siglo III a.C. y ya en el siglo II después d.C. el órgano se había convertido en uno de los principales instrumentos de Roma y se le podía oír en todo tipo de entretenimientos romanos: teatro, juegos, lucha de gladiadores, en el circo y en banquetes. Se cree incluso que Nerón llegó a tocar el órgano. Su aspecto ha variado a lo largo de tantos siglos del siguiente modo:

Nacimiento: Órgano de agua o “Hydraulis”


Ceramica con un órgano de aguaDibujo de un órgano de agua

El antecesor directo del moderno órgano de tubos es el órgano “hydraulis” (hydraulos) en el que el agua juega un papel muy importante. Inventado por el considerado “padre del órgano”, Ctesibio, un ingeniero de Alejandría al que se le atribuye también la invención de la bomba hidráulica y el reloj de agua.

Pero el agua no es la que produce el sonido en el hydraulis, sino la presión que ésta ejerce y ayuda a mantener en la bomba de mano que lo acompaña. El sonido se produce a través de unos tubos de bronce, graduados en su medida según las flautas de Pan de la época; de hecho, el hydraulis era descrito como una flauta que se tocaba con las manos. En su origen disponía de una sola hilera de tubos, pero con el tiempo se le fueron añadiendo más hasta llegar incluso a seis, siete u ocho (s. III d. C.). Se decía que el órgano de agua sonaba tanto que los que lo tocaban tenían que taparse los oídos. El mayor inconveniente respecto al uso del agua era el mantenimiento constante y preciso para evitar la corrosión del recipiente que la contiene, por lo que con el tiempo se sustituyó por una cámara de aire que se impulsaba mediante fuelles y aire comprimido.

Órgano de Iglesia


Fotografía de un órgano de iglesia

Órgano de la catedral de Roskilde,
Dinamarca. Construido en 1554.
Denominado como tipo “nido de
golondrina” por estar suspendido
de un muro de la iglesia.

En el siglo X y a través de Bizancio el órgano fue reintroducido en Europa. Entre los siglos X y XIII se le llegó a considerar casi el único instrumento de uso exclusivamente religioso. Se erigieron órganos en la Catedral de Colonia (950 d.C.) entre otros “con el propósito de enseñar la ciencia de la música” y en la Abadía Benedictina de Bagá, Cataluña (972 d.C.), donde el instrumento se colocó cerca de la entrada. Se decía que “podía ser oído desde lejos”, y se mantiene la teoría de que esto era para llamar a la congregación a modo de campanas.

Con el paso del tiempo y de los siglos se fueron introduciendo modificaciones y elementos nuevos en su mecanismo: el teclado para los dedos, el pedalero, las alteraciones (teclas negras), las posibilidades sonoras (número de tubos y variedad de timbres).

Durante varios siglos las iglesias dispusieron de órganos relativamente pequeños y ya en el siglo XV los templos que se construían concebían la inclusión de un órgano como una parte más de la misma.


Iglesia de St. James, Piccadilly
Iglesia de St. James, Piccadilly
(Londres)
Órgano decorado (1680)

Apareció la superposición de teclados manuales, escalonados, para que el organista pudiera ejecutar la música en el “gran órgano” u órgano principal y el “órgano positivo”, más pequeño, desde el mismo asiento. Esto permitió un rápido desarrollo y ampliación del órgano y de su potencial interpretativo, lo que afianzó su importancia en Europa hasta la mitad del siglo XVIII.

El gran órgano puede tener miles de tubos, divididos en filas o hileras (“juegos”) y registros. Cada tipo de tubo produce un sonido característico, dependiendo del tamaño, de si está hecho de madera o de metal, estaño o aleación, y de si se trata de un tubo labial o de lengüeta. En los órganos más antiguos los tubos eran labiales, pero durante el siglo XVI se añadieron los tubos de lengüeta con resonadores de metal o de madera. Se usan varios tipos de lengüetas para replicar los sonidos de diversos conjuntos instrumentales o de las voces humanas.


Gran órgano de Thomaskirche, Leipzig
Gran órgano de Thomaskirche, Leipzig
“La iglesia de Bach”

A medida que el órgano cobraba mayor importancia como instrumento en las iglesias se fue convirtiendo en un instrumento importante para los compositores. Estos tenían sus ideas sobre cómo debía ser su sonido y los constructores intentaban complacerles y adaptarlos según las necesidades expresivas. Uno de los más grandes compositores para este instrumento en la historia de la música fue Johann Sebastian Bach (1685-1750).

En España la música de órgano llega a su esplendor en los siglos XV y XVI gracias a músicos de la talla de Antonio de Cabezón (1510-1566), que compuso un maravilloso y virtuosístico repertorio para este instrumento.

Aristide Cavaille-Coll
Aristide Cavaille-Coll

En el siglo XIX muchos de estos órganos antiguos aumentaron su tamaño y se mejoraron. En Francia, Aristide Cavaille-Coll, creó órganos flexibles y expresivos que inspiraron a numerosos compositores franceses para escribir multitud de composiciones seculares de gran amplitud para solo de órgano.

El órgano sinfónico, nació de la mano de Charles Widor (1844-1937), profesor de órgano en el Conservatorio de París y organista en Saint Sulpice (1869-1933). La obra para órgano de Widor es admirada por los organistas, especialmente las 10 sinfonías o suites, por utilizar al máximo los recursos de ese instrumento y conseguir su expresión más brillante.


Órgano Cavaillé-Coll, de la parroquia. Santa María la Real de Azkoitia
Órgano Cavaillé-Coll, de la
parroquia. Santa María
la Real de Azkoitia

César Franck (1822-90) fue otra figura destacada del órgano francés y predecesor de Widor en el Conservatorio. Era el organista de Saint Clotilde (1859-90) y escribió varias obras para este instrumento, incluyendo Six Pièces (1862), Trois Pièces (1878) y Trois Chorales (1896). El estilo de Franck es fácilmente reconocible por su lenguaje armónico y su forma de construcción musical.


Órgano “portativo” o de mano


Miniatura de la Cantiga 200 de Alfonso X
Miniatura de la Cantiga 200
de Alfonso X

En la Edad Media, el pequeño órgano portativo era usado principalmente en celebraciones seculares aunque también lo empleaban en procesiones religiosas en las que se colgaba con una correa alrededor del cuello. Para tocarlo, se colocaba de modo que dejaba al intérprete mover el fuelle con la mano izquierda y tocar las teclas con la mano derecha. Como muchos instrumentos “folclóricos” de su tiempo el órgano portativo disponía de bordones en forma de dos tubos altos. Surgió en el s. XIII y se empleó hasta bien entrado el s. XV.

Órgano portativo o de mano
Órgano portativo o de mano. Modelo realizado por Jesús Reolid en 1990, según juego de planos levantado por John Nicholson. Museo de la Música de Urueña (Segovia) Colección Luis Delgado

Ref. Museo de la Música. Colección de instrumentos
Luis Delgado, Urueña (Valladolid).

Descargar archivo de audio
Texto: Órgano de mano

Archivo de audio:
http://www.funjdiaz.net/museo/mp3/organeto.mp3
http://www.funjdiaz.net/museo/ficha.cfm?id=43

Órgano positivo

Órgano positivo alemán (1780)
Órgano positivo
alemán (1780)

En el primer cuarto del siglo XV el órgano positivo ya era usado en iglesias que no podían permitirse un gran órgano fijo o que necesitaban un órgano adicional “de cámara” para servicios religiosos en capillas laterales.

Se podía mover de sitio pero no llevar a mano como ocurría con el órgano portativo.

Este “hermano mayor” del órgano portativo se tocaba con las dos manos. Normalmente tenían varias hileras o juegos de tubos, un solo teclado y carecían de pedalera. Necesitaban de un ayudante para mover el fuelle mientras se tocaba.


Órgano positivo sobre un carruaje
Órgano positivo sobre un carruaje

Órgano de feria

Detalle de luces. Órgano Marenghi, París
Detalle de luces.
Órgano Marenghi, París

Gavioli en París comenzó construyendo órganos de feria alrededor de 1870 con el fin de imitar las bandas militares. Uno de los más grandes que se construyeron tenía 140 teclas, con grandes figuras a cada lado del frontal que tocaban un tambor grave y otro agudo. Su constructor fue Charles Marenghi, París.

Esta “construcción gigantesca” era descrita como un órgano “capaz de reproducir el sonido de más de 1200 instrumentos” y se iluminaba con un sinfín de luces de colores.

 Órgano de feria: Gavioli, París. 1897
Órgano de feria: Gavioli, París. 1897

Hoy existen muchas personas dedicadas a su conservación y recuperación. Son muy populares en países como Gran Bretaña, Holanda y Alemania.



Aquí podéis escuchar algunos modelos:


http://www.youtube.com/watch?v=TrBeBehBLOE


http://www.youtube.com/watch?v=qK06RBqqI4E&feature=related

Órgano de cine

Órgano Wurlitzer.
Órgano Wurlitzer. Recuerda a la
cabina de piloto de un avión

Con el propósito de reemplazar a las pequeñas orquestas que acompañaban las películas de cine mudo, la compañía norteamericana Wurlitzer construyó estos órganos a comienzos del siglo XX.

Estos instrumentos eran capaces de imitar a cualquier instrumento, incluyendo el sonido de tambores, timbres de teléfono, trote de caballos, sirenas, etc.

Con la llegada del cine sonoro este instrumento fue desapareciendo en los Estados Unidos, pero en Gran Bretaña se mantuvo en uso e incluso hoy en día en algunos cines se puede disfrutar de un pequeño recital antes del comienzo de la película.


Aquí podréis entender y haceros una idea del sonido y el ambiente que se crea en las salas de cine con estos instrumentos:

http://es.youtube.com/watch?v=3IzzdADn6wY&feature=related



http://es.youtube.com/watch?v=06zSBqVWDXw&feature=related



http://es.youtube.com/watch?v=G-JrgiWDgmI&feature=related



El órgano del concierto

Ejemplo de trompetería horizontal Órgano mayor de Santa Gemma, Barcelona
Ejemplo de trompetería horizontal
Órgano mayor de Santa Gemma,
Barcelona

Como cualquier órgano de encargo, el órgano de la Fundación Juan March fue diseñado según las dimensiones y características de la sala en dónde se iba a ubicar.

Debido a que la sala de conciertos de la Fundación se utiliza para multitud de actividades, y no sólo musicales, se varió la caja exterior y se adecuó según esta necesidad, pues se oculta con un telón cuando no se trata de un concierto. ¿Cómo afectó esto a su aspecto externo?. La “trompetería” horizontal es mucho más corta de la habitual, al estilo del órgano barroco español, para poder correr el telón sobre el órgano sin que sobresalga.

Este órgano es un instrumento ideado para que permita interpretar obras de todas las épocas. Dispone de tres teclados manuales y uno pedal, que es la disposición más frecuente en los órganos modernos, aunque, lógicamente la sala no cuenta con la acústica propia de las iglesias. Esperamos que después de esta experiencia dispongáis de más recursos y os animéis a asistir a algún concierto de gran órgano anunciado en su ubicación tradicional, ya que es una experiencia acústica y musical sobrecogedora.

Detalle de los tubos