Recitales para jóvenes en la Fundación Juan March
Concierto para órgano. Guía didáctica para el profesor

¿Cómo suena el órgano de tubos?

¿Qué es un órgano de tubos?

Desde sus orígenes y hasta nuestros días, después de siglos, la concepción más básica de este instrumento, como es la provisión de aire continuo a los tubos para que produzcan sonido controlado desde el teclado no ha cambiado.
Se puede decir que el órgano es un instrumento de viento más antiguo de base
mecánica que se basa en tres principios:

a) La producción de aire
b) El procesamiento y conducción de ese aire al tubo (quizás la parte más compleja, sin duda)
c) Cómo el sonido se produce en el tubo

Por tanto, todos los órganos tienen tres elementos comunes: un dispositivo que suministra viento, una serie de hileras o juegos de tubos y un mecanismo conectados a las teclas que dan el paso del viento a los tubos. Para entender bien cómo se coordinan estos tres elementos vamos a conocer las distintas partes del órgano y cuál es el papel que juegan:

  • Un generador de aire: el órgano es un instrumento de viento y necesita de un motor-ventilador que lo produzca y fuelles con pliegues de piel que regulan el aire y respiran como un pulmón.
  • Un fuelle, que no es otra cosa que un depósito elástico de aire, encargado de estabilizar el suministro de aire independientemente de las necesidades del instrumento. No es lo mismo pulsar una tecla y que suene un tubo, que tocar varias teclas a la vez, con decenas de tubos sonando al mismo tiempo. En el segundo caso, hace falta mucha más cantidad de aire para que todo siga sonando igual.
  • Los conductos de aire.
  • Los secretos (donde se colocan los tubos y se distribuye el aire a cada uno).
  • Los tubos.
  • La consola, con el teclado (o teclados), el pedalero, los sistemas para registros, pedales de expresión y efectos, etc.
  • La caja y la fachada.
Imágenes de distintos órganos de viento

Cómo funciona el órgano de tubos

Como veis, el órgano es un instrumento con una maquinaria compleja. Pero queremos que entendáis cuál es el principio por el que los tubos y sus distintos juegos hacen del órgano el más poderoso, variado y espectacular de todos los instrumentos musicales por su enorme diversidad de sonidos y volumen.

Órgano positivo
Observad la variedad
de tubos en tamaño,
forma y materiales de
este órgano positivo

Un órgano puede tener cientos de tubos. La gradación de cada nota se determina por la longitud del tubo: cuanto más largo es éste, más grave es la nota. El tamaño y la forma de los tubos varían entre grupos o categorías, los llamados “juegos”, lo que produce diferentes calidades de sonido.

Los tubos están montados sobre una caja, el secreto, en la que el aire de los fuelles se almacena bajo presión, antes de suministrarse a los tubos. Los juegos de tubos son seleccionados para que suenen al tirar hacia fuera los pequeños mandos conocidos como tiradores, situados en la consola. En parte baja de cada tubo, el aire se encuentra con uno de los dos dispositivos de producción de sonido usados en el órgano: bien un simple bisel o una lengüeta, a los que el aire llega después de pasar por un canal.

El órgano puede tener tres o más teclados para las manos y otro en forma de pedales para los pies, llamado pedalero.

Ver la sección de un órgano tradicional

Para ver la sección de un órgano tradicional:
http://es.encarta.msn.com/media_201619735_761565001_-1_1/Sección_de_un_órgano_tradicional.html


Los “juegos” de tubos


Ejemplo de un juego de tubos

Los juegos son los distintos grupos de tubos con el mismo timbre. Cada tubo produce una nota, con lo que podríamos asimilar cada juego a un instrumento completo. El órgano sería, así, una especie de orquesta de instrumentos de viento en la que el organista selecciona estos juegos desde la consola, con los tiradores.

Cada teclado puede controlar un grupo de juegos, sin que exista una norma fija para esta asignación. Las transmisiones de las notas se consiguen a través de la mecánica suspendida, que une las teclas directamente con las válvulas.

Los tubos se pueden clasificar de varias formas:


  • Por el material de construcción: de madera y de metal.
  • Por su forma y estructura: abiertos, cerrados, de sección cuadrada, cónicos o cilíndricos.
  • Por su modo de generar el sonido: labiales o flautados y de lengüeta. Esta distinta forma de producirse la vibración será lo que determine su
    carácter, su timbre.
Ejemplo gráfico de algunas formas de tubos

En los tubos labiales (A) la vibración se produce al chocar y partirse el chorro de aire a presión contra el bisel que forma el labio superior del tubo, de manera idéntica al funcionamiento de las flautas. En los tubos de lengüeta (B) el sonido se produce como en el oboe, unas láminas muy finas (lengüeta) que están a la entrada del tubo y vibran al paso del aire.

Tanto los tubos de lengüeta como los biselados se pueden tapar por el extremo superior. Con ello se consigue que suene una octava más grave que lo que corresponde por su longitud, y con un timbre más oscuro.

Estos dos tipos de tubos (labiales y de lengüeta) dan lugar a dos grandes familias, que a su vez pueden ser muy variadas (ver dibujo anterior) lo que permite disfrutar de una variedad de colores y sonidos que hacen del órgano un instrumento tan especial.

La construcción de un órgano: técnica, arte y filosofía

“Hacer un órgano nuevo es una paliza y yo ya no tengo fuerzas”

José Antonio Pérez Añaños
Maestro organero

Detalles en los tubos de órgano

Después de desentrañar el funcionamiento tan sofisticado del órgano no podemos pasar por alto el papel que han jugado en la historia de este instrumento sus constructores, los “maestros organeros”.

No existen dos órganos iguales, ni en su aspecto externo, ni en sus posibilidades sonoras. La creación de un órgano es un hecho único, irrepetible y como instrumento debe perdurar a través de los siglos. Como obra de arte tiene que ser completa y equilibrada. Un órgano se compone de múltiples detalles que precisan mucha atención para poder jugar armoniosamente en conjunto, desde el diseño de la fachada al movimiento sutil y seguro de cada pieza, su viento y la voz de cada tubo.

El número de tubos y registros es especial para cada órgano y es variable, cada uno de ellos está calculado y preparado para la acústica del espacio en donde se va a ubicar (iglesia, sala de conciertos, etc). Entre los nombres más destacados del Barroco figuran John Snetzler y Gottfried Silbermann, amigo de J. S. Bach. En España destacan los nombres de la saga de los Echevarría, el de Jordi Bosch y el de Verdalonga, todos del siglo XVIII.