Recitales para jóvenes de la Fundación Juan March

TODOS TOCAN JUNTOS:
LA HISTORIA DE LA ORQUESTA

Guía didáctica para el profesor

3. LA ORQUESTA ROMÁNTICA (siglo XIX)

Destaca en esta época el perfeccionamiento técnico de las válvulas y mecanismos de los instrumentos de viento metal, que mejoraron su flexibilidad, especialmente en el registro agudo, cobrando un nuevo protagonismo. El trombón se establece como integrante de la orquesta. También se refuerzan los graves con los nuevos prototipos de tubas. Se añade también el arpa, así como el piccolo, el clarinete bajo, el corno inglés, el contrafagot, la celesta... El piano aparece ocasionalmente como miembro de la orquesta, no únicamente como solista. La percusión es la sección que más tardará en tomar su forma definitiva, utilizándose instrumentos como las castañuelas y los platos para conseguir diversos efectos sonoros. El papel de director se independiza definitivamente del primer violín, llegando finalmente a ser considerado un artista por derecho propio, un intérprete cuyo instrumento es la orquesta.

La orquesta experimenta un gran desarrollo, sobre todo gracias a los avances de Hector Berlioz y Richard Wagner. El número de instrumentistas sigue aumentando hasta el siglo XX, lo que obliga a incluir más cuerdas, maderas y percusión, para conseguir un equilibrio tímbrico.  Berlioz, por ejemplo, llegó a componer obras para ser interpretadas por más de 500 músicos. En el siglo XX, los compositores escribieron para orquestas de inmenso tamaño. Gustav Mahler compuso la que se conoce como Sinfonía de los mil por el gran número de ejecutantes que precisa: gran coro y doble orquesta sinfónica.

La orquesta de la Ópera

Edgar Degas (1834-1917)
La orquesta de la Ópera
Hacia 1870
Óleo sobre lienzo 56,5 x. 45 cm.
Museo de Orsay, París



F. Mendelssohn (1809-1847):
Octeto de cuerdas en Mi bemol mayor, Op. 20

Felix Mendelssohn

Al igual que Mozart, Mendelssohn escribió la música programada en este concierto a la edad de 16 años, en 1825, un año antes de su famosa obertura de concierto El sueño de una noche de verano. De hecho, ambas son las obras más famosas de su adolescencia.

La obra está compuesta para un octeto de cuerda, esto es, 4 violines, 2 violas y 2 violonchelos. Si bien otros compositores utilizan este tipo de formación como dos grupos iguales que dialogan, en el caso de Mendelssohn encontramos ocho instrumentos independientes, entre los que se reparten los temas de manera variada.

En este concierto escucharemos el cuarto movimiento IV. Finale”. Comienza con un vertiginoso fugato con entradas sucesivas de todos los instrumentos de más grave a más agudo, que se van estrechando progresivamente. Al llegar al violín primero, se detiene el fugato y aparece el primer motivo importante, formado por intervalos de cuartas y sextas. Después llega un potente unísono de todos los instrumentos, que aparecerá reiteradamente a lo largo de la pieza. Esto sucede en apenas 40 segundos de los cinco minutos y medio que dura este movimiento impregnado de un optimismo y una creatividad desbordantes.


Partituras de Mendelssohn Partituras de Mendelssohn Partituras de Mendelssohn


Siguiente > < Atrás Subir